AVIR consiste en un novedoso sistema de mejora de la producción avícola basado en un innovador sistema propio de calefacción por infrarrojo, especializado para granjas ganaderas, que permite un mayor bienestar al animal y una mayor producción. Además del sistema de calefacción, la instalación se complementa con una sensorización y automatización propia que gestiona el sistema en granja, así como la centralización de datos en la nube por parte de las centrales cooperativas. Las aplicaciones son muy variadas, centrando el negocio en el sector ganadero avícola y en las granjas intensivas de engorde de pollos en particular, por ser el negocio con mayores cifras de mercado y con más necesidades de mejora.
El Sistema AVIR nace de la necesidad de las granjas avícolas de reducir la humedad en la cama, que provoca altas concentraciones de amoniaco, hongos y bacterias en la cama, que afecta a los pollos causando diversas enfermedades y limitando su bienestar y crecimiento. Esto hace que tambi...
AVIR consiste en un novedoso sistema de mejora de la producción avícola basado en un innovador sistema propio de calefacción por infrarrojo, especializado para granjas ganaderas, que permite un mayor bienestar al animal y una mayor producción. Además del sistema de calefacción, la instalación se complementa con una sensorización y automatización propia que gestiona el sistema en granja, así como la centralización de datos en la nube por parte de las centrales cooperativas. Las aplicaciones son muy variadas, centrando el negocio en el sector ganadero avícola y en las granjas intensivas de engorde de pollos en particular, por ser el negocio con mayores cifras de mercado y con más necesidades de mejora.
El Sistema AVIR nace de la necesidad de las granjas avícolas de reducir la humedad en la cama, que provoca altas concentraciones de amoniaco, hongos y bacterias en la cama, que afecta a los pollos causando diversas enfermedades y limitando su bienestar y crecimiento. Esto hace que también se disminuya la productividad, la eficiencia de la explotación y se incrementa el uso de fármacos en la granja.
Gracias al sistema de infrarrojos se calientan los cuerpos y no el aire por lo que genera un ahorro importante de electricidad y, por consiguiente, monetario.
El cambio de modelo energético de las granjas de combustibles fósiles (gas/gasóil) a energía eléctrica, hace que podamos combinar el sistema con generación in situ mediante energías renovables (fotovoltaica / eólica).
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Aida Loperena Samper
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Aida Loperena Samper CEO Ingeniera técnica en Industrias Agroalimentarias, emprendedora, creativa, trabajadora y positiva